CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Social ContractPublic
EspañolEnglish
Página 154 de 241
Table of Contents

VI. Monarquía

Monarquía

Hasta ahora hemos considerado al príncipe como una persona moral y colectiva, unida por la fuerza de las leyes y depositaria en el Estado del poder ejecutivo. Nos toca ahora considerar este poder cuando se halla reunido en las manos de una persona natural, un hombre real, que por sí solo tiene derecho a disponer de él de acuerdo con las leyes. A una persona así se la llama monarca o rey.

A diferencia de otras formas de administración, en las que un ser colectivo representa a un individuo, en esta un individuo representa a un ser colectivo; de modo que la unidad moral que constituía al príncipe es al mismo tiempo una unidad física, y todas las cualidades que en el otro caso solo con dificultad son reunidas por la ley, se encuentran naturalmente unidas.

Así, la voluntad del pueblo, la voluntad del príncipe, la fuerza pública del Estado y la fuerza particular del gobierno responden todas a un solo móvil; todos los resortes de la máquina están en las mismas manos, el conjunto marcha hacia el mismo fin; no hay movimientos opuestos que se anulen mutuamente, y no es posible imaginar ninguna especie de constitución en la que un esfuerzo menor produzca una acción más considerable.

Arquímedes, sentado tranquilamente en la orilla y sacando a flote un gran navío con mano ligera, representa para mí a un hábil monarca que gobierna vastos Estados desde su gabinete y lo mueve todo pareciendo él mismo inmóvil.

154