Lo que hace difícil la obra de la legislación no es tanto lo que hay que construir como lo que hay que destruir; y lo que hace que el éxito sea tan raro es la imposibilidad de encontrar la sencillez natural unida a las necesidades sociales. En verdad, todas estas condiciones rara vez se encuentran reunidas, y por ello son pocos los Estados bien constituidos.
Aún hay en Europa un país capaz de recibir leyes: Córcega. El valor y la constancia con que este valiente pueblo ha recuperado y defendido su libertad merecen bien que algún sabio hombre le enseñe a conservar lo que ha ganado. Tengo el presentimiento de que algún día esa pequeña isla asombrará a Europa.