En primer lugar, no nos referimos por el momento a las formas concretas, las cuales (como hemos observado) se componen, en el curso ordinario de las cosas, de naturalezas simples, como las de un león, un águila, una rosa, el oro o cosas semejantes. El momento de discutir sobre ellas llegará cuando procedamos a tratar del proceso latente y de la conformación latente, y del descubrimiento de estas tal como existen en lo que se llama sustancias o naturalezas concretas.
Tampoco ha de pensarse que nos referimos (aun al tratar de naturalezas simples) a formas o ideas abstractas, ya sea indefinidas o mal definidas en la materia. Pues cuando hablamos de formas, no entendemos otra cosa que aquellas leyes y regulaciones de la acción simple que ordenan y constituyen cualquier naturaleza simple, como el calor, la luz, el peso, en cada especie de materia y en un sujeto susceptible. La forma del calor o la forma de la luz, por tanto, no significa otra cosa que la ley del calor o la ley de la luz.
Ni tampoco nos abstraemos ni apartamos jamás de las cosas ni de la rama operativa de la filosofía. Cuando, por tanto, decimos (por ejemplo) en nuestra investigación de la forma del calor: Rechácese la rareza, o: La rareza no pertenece a la forma del calor, es lo mismo que si dijéramos: El hombre puede superinducir calor en un cuerpo denso, o a la inversa: El hombre puede abstraer o apartar el calor de un cuerpo raro.
Pero si nuestras formas le parecen a alguien un tanto abstractas, por su mezcla y unión de objetos heterogéneos (el calor, por ejemplo, de los cuerpos celestes parece ser muy diferente al del fuego; el rojo fijo de la rosa y cosas semejantes, al que es aparente en el arco iris, o en la radiación del ópalo o del diamante;101 la muerte por ahogamiento, a la causada por quemadura, la espada, la apoplejía o la tisis; y, sin embargo, todas coinciden en las naturalezas comunes del calor, la rojez y la muerte), téngase por seguro que su entendimiento se encuentra subyugado por el hábito, por las apariencias generales y por las hipótesis.