antes fuera sólido.
Cuando, por lo tanto, venís a predicar o imponer este nombre, en un sentido la llama es húmeda, en otro el aire no es húmedo, en otro el polvo fino es húmedo, en otro el vidrio es húmedo; de modo que resulta bien claro que esta noción se abstrae apresuradamente solo a partir del agua y de los líquidos comunes y corrientes, sin una debida verificación de la misma.
Existen, sin embargo, diferentes grados de distorsión y error en las palabras.
Una de las clases menos defectuosas es la de los nombres de sustancias, en particular de las especies menos abstractas y más definidas (las de tiza y lodo son buenas, las de tierra, malas);
- las palabras que significan acciones son más defectuosas, como generar, corromper, cambiar;
- pero las más defectuosas son las que denotan cualidades (excepto los objetos inmediatos de los sentidos), como pesado, ligero, raro, denso.