XXX. En el noveno rango de las instancias de prerrogativa, colocaremos las instancias fronterizas, que también solemos denominar participantes. Son aquellas que muestran aquellas especies de cuerpos que parecen estar compuestos de dos especies, o ser los rudimentos entre la una y la otra.
Bien pueden ser clasificados entre los casos singulares o heteróclitos; pues en todo el sistema de las cosas, son raros y extraordinarios. Sin embargo, por su dignidad, deben ser tratados y clasificados por separado, ya que señalan admirablemente el orden y la constitución de las cosas, y sugieren las causas del número y la calidad de las especies más comunes en el universo, conduciendo al entendimiento desde aquello que es, hacia aquello que es posible.
Tenemos ejemplos de ellos en el musgo, que es algo entre la putrefacción y una planta;123 en algunos cometas, que ocupan un lugar entre las estrellas y los meteoros encendidos; en los peces voladores, entre los peces y las aves; y en los murciélagos, entre las aves y los cuadrúpedos.124 Además,
Simia quam similis turpissima bestia nobis.
También tenemos fetos biformes, especies mezcladas y cosas por el estilo.
XXXI. En el décimo rango de las instancias de prerrogativa, colocaremos las instancias de poder, o los haces (por tomar un término prestado de las insignias del imperio), que también solemne llamar el ingenio o las manos del hombre. Estas son aquellas obras que son más nobles y perfectas y, por decirlo así, las obras maestras en cada arte.
Porque, siendo nuestro principal objetivo hacer que la naturaleza esté al servicio del estado y de las necesidades del hombre, nos conviene mucho observar y enumerar las obras que desde hace tiempo están en poder del hombre, especialmente aquellas que están más pulidas y perfectas; porque el paso de estas a obras nuevas y hasta ahora no descubiertas es más fácil y factible.