- Así existe una correspondencia entre el azufre, el aceite, las exhalaciones grasas, la llama y, tal vez, la sustancia de las estrellas.
- Por otra parte, existe una correspondencia similar entre el mercurio, el agua, el vapor acuoso, el aire y, tal vez, el éter intersideral puro.
Sin embargo, estos dos cuaternarios, o grandes tribus naturales (cada uno dentro de sus propios límites), difieren inmensamente en cantidad y densidad de sustancia, mientras que por lo general coinciden en su conformación, como se manifiesta en muchos casos. Por otra parte, los metales coinciden en dicha cantidad y densidad (especialmente cuando se comparan con los vegetales, etc.), pero difieren en muchos aspectos en su conformación. Los animales y los vegetales, de igual manera, varían en sus modos de conformación casi infinitos, pero se mueven dentro de grados muy limitados de cantidad y densidad de sustancia.
La correspondencia siguiente en orden de generalidad es la que existe entre los cuerpos individuales y aquellos que los proveen a modo de menstruo o soporte. Debe investigarse, por tanto, el clima, el