todas. Y así como la lógica común, que rige los asuntos mediante silogismos, se aplica no solo a la natural, sino también a cualquier otra ciencia, del mismo modo nuestro método inductivo las abarca todas por igual.68
Pues formamos una historia y unas tablas de invención acerca de la ira, el miedo, la vergüenza y cosas semejantes, y también acerca de los ejemplos en la vida civil, y las operaciones mentales de la memoria, la composición, la división, el juicio y el resto, así como acerca del calor y el frío, la luz, la vegetación y cosas semejantes.
Pero puesto que nuestro método de interpretación, tras preparar y disponer una historia, no se contenta con examinar las operaciones y disquisiciones de la mente como la lógica común, sino que inspecciona también la naturaleza de las cosas, regulamos la mente de tal modo que pueda habilitarse para aplicarse en todos los aspectos correctamente a dicha naturaleza. Por tal razón, transmitimos numerosos y variados preceptos en nuestra doctrina de la interpretación, de modo que puedan aplicarse en cierta medida al método de descubrir la cualidad y condición de la materia objeto de investigación.
CXXVIII. Que nadie dude siquiera de que estamos ansiosos por destruir y demoler la filosofía, las artes y las ciencias que están ahora en uso.
Por el contrario, estimamos con presteza su práctica, cultivo y honor; pues de ningún modo intervenimos para impedir que el sistema imperante fomente la discusión, adorne los discursos o se emplee útilmente en la cátedra del profesor o en la práctica de la vida común, y sea tomado, en suma, por consentimiento general como moneda corriente.
No; declaramos claramente que el sistema que ofrecemos no será muy adecuado para tales propósitos, al no adaptarse fácilmente a las apreciaciones vulgares, excepto por sus efectos y obras.