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Aforismos—Libro II Sobre la interpretación de la naturaleza, o el reino del hombre

imaginado esto sobre datos que no pueden ser concedidos (a saber, el movimiento de la tierra) y, además, no explica de manera satisfactoria que la marea tenga lugar cada seis horas.

Un ejemplo de nuestro punto actual (la medida relativa del movimiento), y, al mismo tiempo, de su notable uso del que hemos hablado, se manifiesta claramente en las minas llenas de pólvora, donde inmensos pesos de tierra, edificios y cosas semejantes son derribados y abatidos por una pequeña cantidad de pólvora; la razón de lo cual es decididamente esta: que el movimiento de la expansión de la pólvora es mucho más rápido que el de la gravedad,149 que se le opondría, de modo que el primero ha concluido antes de que el segundo haya comenzado.

De aquí también que, en los proyectiles, un golpe fuerte no los lleve tan lejos como uno agudo y rápido. Ni una pequeña porción de espíritu animal en los animales, especialmente en cuerpos tan vastos como los de la ballena y el elefante, habría podido jamás doblar o dirigir semejante masa corporal, de no ser por la velocidad del primero y la lentitud del segundo en resistir su movimiento.

En suma, este punto es uno de los principales fundamentos de los experimentos mágicos (de los cuales hablaremos en breve), en los que una pequeña masa de materia vence y regula a otra mucho mayor —si tan solo hay una anticipación de movimiento—, mediante la velocidad de una antes de que la otra esté preparada para actuar.

Finalmente, la cuestión de lo primero y lo último debe observarse en todas las acciones naturales. Así, en una infusión de ruibarbo se extrae primero la propiedad purgativa y luego la astringente; algo de la misma índole hemos experimentado al macerar violetas en vinagre, el cual extrae primero el aroma dulce y delicado de la flor, y luego la parte más terrosa, que altera el perfume; de modo que, si las violetas se maceran durante todo un día, se extrae un perfume mucho más débil que si se maceran durante un cuarto de hora tan solo y luego se retiran; y puesto que el

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