Que los hombres tengan la seguridad de que todas las disputas sutiles y los esfuerzos discursivos de la mente son tardíos y preposterosos cuando se introducen con posterioridad al descubrimiento de los axiomas, y que su oportunidad verdadera, o en todo caso principal, se presenta cuando hay que ponderar el experimento y derivar de él los axiomas.
Ellas, por lo demás, atrapan y manosean a la naturaleza, pero jamás la prenden ni la retienen; y bien podemos aplicar a la naturaleza lo que se ha dicho de la ocasión o de la fortuna, de que lleva un mechón de cabellos en la frente, pero por detrás es calva.
En resumen, podemos responder decisivamente a quienes desprecian cualquier parte de la historia natural por considerarla vulgar, mezquina o sutil, e inútil en su origen, con las palabras de una pobre mujer a un príncipe soberbio,65 que había rechazado su petición por considerarla indigna y por debajo de la dignidad de su majestad: «Entonces dejad de reinar»; pues es bien seguro que el imperio de la naturaleza no puede ser obtenido ni administrado por quien se niega a prestar atención a tales asuntos por considerarlos pobres y demasiado minuciosos.
CXXII. Además, se nos podrá objetar, como algo singular y duro, que desterremos de un solo golpe y asalto, por así decirlo, todas las autoridades y ciencias, y ello además por nuestras propias fuerzas, sin requerir la ayuda ni el apoyo de ninguno de los antiguos.
Ahora somos conscientes de que, si hubiésemos estado dispuestos a actuar de otro modo que con sinceridad, no habría sido difícil retrotraer nuestro método actual a edades remotas, anteriores a las de los griegos (dado que las ciencias, con toda probabilidad, florecieron más en su estado natural, aunque en silencio, que cuando fueron exhibidas con los pífanos y trompetas de los griegos); o incluso (en parte, al menos) a algunos de los propios griegos, y derivar de ahí autoridad y honor; tal como los hombres sin linaje se esfuerzan por forjarse y crearse una nobleza en alguna estirpe antigua, con la ayuda de genealogías.