errores más opuestos generalmente las mismas.
Tampoco aludimos meramente a los sistemas generales, sino también a muchos elementos y axiomas de las ciencias que se han enraizado por la tradición, la creencia implícita y el descuido.
Debemos, sin embargo, tratar más completa y distintamente cada especie de ídolos para poner en guardia al entendimiento humano contra ellos.
XLV. El entendimiento humano, por su peculiar naturaleza, supone fácilmente un grado mayor de orden y uniformidad en las cosas del que realmente halla; y aunque muchas cosas en la naturaleza son sui generis y de lo más irregular, aun así inventará paralelos, conjugados y correlativos donde no hay nada de eso.
De ahí la ficción de que todos los cuerpos celestes se mueven en círculos perfectos, rechazando así por completo las líneas espirales y serpentinas (excepto como términos explicativos).12
De aquí que también se introduzca el elemento del fuego con su órbita peculiar,13 para mantener la correspondencia con aquellos otros tres que