El autor del texto confunde la inercia, que es una simple indiferencia de los cuerpos a la acción, con la gravedad, que es una fuerza que actúa siempre en proporción a su densidad. Cae en el mismo error más adelante.—Ed.
Los experimentos de las dos últimas clases de casos se consideran únicamente en relación con la práctica, y Bacon ni siquiera menciona su importancia infinitamente mayor en la parte teórica de la inducción. La importante ley de la gravitación en la astronomía física nunca podría haberse demostrado de no ser por aquellas observaciones y experimentos que asignaron medidas geométricas precisas a las magnitudes comparadas. Fue necesario determinar con precisión el semidiámetro de la tierra, la velocidad de los cuerpos que caen en su superficie, la distancia de la luna y la rapidez con la que describe su órbita, antes de que pudiera descubrirse la relación entre la fuerza que atrae una piedra hacia el suelo y la que retiene a la luna en su esfera.
En cuanto este movimiento resulta de la atracción y la repulsión, no es más que una simple consecuencia de las dos últimas.—Ed.
Estos dos casos se reducen ahora a la propiedad de los tubos capilares y presentan solo otra característica de la ley de atracción.—Ed.
Este es uno de los métodos prácticos más útiles en la química actual.
Véase el afrorismo XXV.
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