Ninguno de los telegramas pudo haber sido escrito por un testigo presencial de su avance. Los periódicos dominicales imprimieron ediciones especiales a medida que llegaban más noticias, algunos incluso a falta de ellas. Pero prácticamente no había nada más que contar a la gente hasta entrada la tarde, cuando las autoridades facilitaron a las agencias de prensa la información de que disponían. Se declaró que la población de Walton, Weybridge y de todo el distrito huía en masa por los caminos en dirección a Londres, y eso era todo.
Mi hermano fue a la iglesia del Hospital Foundling por la mañana, todavía sin saber lo que había sucedido la noche anterior. Allí escuchó alusiones hechas a la invasión y una oración especial por la paz. Al salir, compró un Referee. Se alarmó con las noticias que este contenía y fue de nuevo a la estación de Waterloo para averiguar si se habían restablecido las comunicaciones. Los ómnibuses, carruajes, ciclistas e innumerables personas caminando