—Siempre está avergonzado —digo yo—. Pero ahora admites, ¿no es así?, ¿que decía la verdad sobre que me había tocado?
—Sí —dice ella.
—Bueno —digo yo—, si está tan manchado de dinero, ¿por qué no paga una pequeña y miseria de deuda?
—Seguramente se le ha olvidado —dice ella.
—¿Tenía cara de habérsele olvidado? —le pregunté. Y ella no supo qué contestar.
Pero cuando mi señora es capaz de pasar por alto que un tipo me clave pasta gansa, significa que se trae algo muy fuerte con él. Y yo no podía contar con ninguna ayuda por su parte, ni aunque Bishop fuera un asesino, siempre y cuando Bess lo quisiera.
A la mañana siguiente, no más por divertirme, le marqué a los de la Criterion