History was making fast. The air was vibrant with things happening and impending. The country was on the verge of hard times,70 caused by a series of prosperous years wherein the difficulty of disposing abroad of the unconsumed surplus had become increasingly difficult.
Industries were working short time; many great factories were standing idle against the time when the surplus should be gone; and wages were being cut right and left.
Además, la gran huelga de los maquinistas había fracasado. Doscientos mil maquinistas, junto con sus quinientos mil aliados de los gremios metalúrgicos, habían sido derrotados en una huelga tan sangrienta como jamás hubiera mancillado a los Estados Unidos.
Se habían librado batallas campales contra los pequeños ejércitos de esquiroles armados71 desplegados por las asociaciones patronales; las Centurias Negras, aparecidas en multitud de lugares muy dispersos, habían destruido propiedades; y, como consecuencia, cien mil soldados regulares de los Estados Unidos habían sido llamados para poner fin de manera aterradora a todo el asunto.
Varios de los líderes sindicales habían sido ejecutados; muchos otros habían sido condenados a prisión, mientras que miles de militantes de base de los huelguistas habían sido confinados en corrales72 y tratados abominablemente por los soldados.
Había que pagar ahora los años de prosperidad. Todos los mercados estaban atestados; todos los mercados venían abajo; y en medio del desplome general de los precios, el precio del trabajo cayó con la mayor rapidez. El país se vio sacudido por discordias industriales. Los obreros se