CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Iron HeelPublic
Página 270 de 372
Table of Contents

CAPÍTULO XXI. LA BESTIA ABISAL RUGIDORA

Ocupamos nuestro lugar de inmediato como agents-provocateurs en los planes del Talón de Hierro. Se suponía que yo era la hermana de Ernest. Gracias a los oligarcas y camaradas del círculo íntimo que ocupaban altos cargos, se nos había reservado un puesto, estábamos en posesión de todos los documentos necesarios y nuestro pasado estaba justificado. Con ayuda desde dentro, esto no fue difícil, pues en ese mundo de sombras del servicio secreto la identidad era nebulosa. Como fantasmas, los agentes iban y venían, obedeciendo órdenes, cumpliendo deberes, siguiendo pistas, rindiendo informes a menudo a oficiales que nunca veían o cooperando con otros agentes que jamás habían visto antes y que nunca volverían a ver.

270