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nydus/The Man Who Was ThursdayPublic
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XIV. Los seis filósofos

Los seis filósofos

A través de campos verdes y abriéndose paso entre setos en flor, avanzaban fatigosamente seis detectives desaliñados, a unas cinco millas de las afueras de Londres.

El optimista del grupo había propuesto al principio que siguieran el globo a través del sur de Inglaterra en carruajes de alquiler. Pero acabó por convencerse ante la persistente negativa del globo a seguir los caminos, y la todavía más persistente negativa de los cocheros a seguir al globo.

En consecuencia, aquellos viajeros infatigables aunque exasperados atravesaron espesuras oscuras y surcaron campos labrados hasta que cada uno quedó convertido en una figura demasiado estrafalaria como para ser confundida con un vagabundo. Aquellas colinas verdes de Surrey presenciaron el colapso final y la tragedia del admirable traje gris claro con el que Syme había salido de Saffron Park.

Llevaba el sombrero de copa hundido sobre la nariz por obra de una rama oscilante, las faldas de su levita desgarradas hasta el hombro por espinas traicioneras, el barro de Inglaterra salpicado hasta el cuello; pero seguía llevando su barba amarilla hacia adelante con muda y furiosa determinación, y sus ojos seguían fijos en aquel globo de gas flotante que, en el pleno fulgor del poniente, parecía teñido como una nube del atardecer.

—Después de todo —dijo—, ¡es muy hermoso!

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