Cabe señalar, de paso, que Wild-Water se llamaba originalmente arroyo Graham y así figuraba en los primeros mapas locales. Pero el nombre posterior es el que ha prevalecido. Fue en el albergue Wake Robin donde Avis Everhard vivió más tarde por cortos períodos cuando, disfrazada de agente provocador de la Talón de Hierro, pudo desempeñar con impunidad su papel entre hombres y acontecimientos. El permiso oficial para ocupar el albergue Wake Robin figura todavía en los registros, firmado por nada menos que Wickson, el oligarca menor del Manuscrito.
El disfraz se convirtió en un verdadero arte durante aquel período. Los revolucionarios mantenían escuelas de actuación en todos sus refugios. Desdeñaban los accesorios, como las pelucas y las barbas, las cejas postizas y otros recursos de los actores teatrales. El juego de la revolución era un juego de vida o muerte, y los meros accesorios eran trampas. El disfraz tenía que ser fundamental, intrínseco, parte indisociable del propio ser, una segunda naturaleza. Se cuenta que la Virgen Roja fue una de las más expertas en este arte, a lo que debe atribuirse su larga y exitosa trayectoria.