Tampoco tengo piedad de mí mismo.
Que sea, pues, veronal.
Pero desearía que Hercule Poirot nunca se hubiera retirado del trabajo y hubiera venido aquí a cultivar calabacines.
Tampoco tengo piedad de mí mismo.
Que sea, pues, veronal.
Pero desearía que Hercule Poirot nunca se hubiera retirado del trabajo y hubiera venido aquí a cultivar calabacines.