a punto de caerse de la pila al agua.
—Disko le ha sacado a Dan mucho más que eso desde que tenía diez años; y eso que Dan también pasa medio año en la escuela.
—Ah, eso es lo que andas buscando, ¿verdad?
—No. No ando detrás de nada. Simplemente no estoy pensando en mí en este momento, eso es todo... Deberían darme una buena patada en el trasero.
“No puedo hacerlo, viejo; o lo haría, supongo, si hubiera sido hecho de ese modo.”
—Entonces me habría acordado hasta el último día de mi vida, y nunca te lo habría perdonado —dijo Harvey, con la barbilla apoyada en los puños cerrados.
“Exacto. Es más o menos lo que yo haría. ¿Ves?”
“Ya veo. La culpa es mía y de nadie más. Aun así, hay que