buen tiempo es propicio para dormir, y antes de que te des cuenta, tal vez, te parte en dos un transatlántico, y diecisiete oficiales con galones de bronce, todos caballeros, levantan la mano para jurar que tus luces estaban apagadas y que había una niebla espesa. Harve, me has caído bastante bien, pero si vuelves a cabecear una vez más, te voy a dar una paliza con la punta de un cabo.
The moon, who sees many strange things on the Banks, looked down on a slim youth in knickerbockers and a red jersey, staggering around the cluttered decks of a seventy-ton schooner, while behind him, waving a knotted rope, walked, after the manner of an executioner, a boy who yawned and nodded between the blows he dealt.
La rueda amarrada gimió y dio pequeños tirones, la vela de proa batía un poco con los cambios de la brisa leve, el molinete crujía y la mísera procesión continuaba.
Harvey protestó, amenazó, gimoteó y al fin rompió a llorar abiertamente, mientras Dan, con las palabras atragantadas en la lengua, hablaba de la belleza de la vigilancia y arremetía con la punta del cabo, castigando los dories tan a menudo como golpeaba a Harvey.
Por fin el reloj de la cabina dio las diez, y al décimo golpe el pequeño Penn arrastró los pies hasta la cubierta. Encontró a dos muchachos en sendos montones revueltos uno al lado del otro en la escotilla principal, tan profundamente dormidos que en realidad tuvo que rodarlos hasta sus literas.