Pequeñas criaturas pensativas se sientan En sus costas cubiertas de hierba; Pequeñas cosas de ojos encantados Me miran navegar asombradas.
Algunas van de verde armadura vestidas ¡(Seguro que han estado en batallas!)— Otras van manchadas de cualquier color, Negro y carmesí, oro y azul; Otras tienen alas y veloces se van; Pero todas me miran con bondad.
Cuando mis ojos abro otra vez Y veo todo claro y en orden:
- Altos muros desnudos, gran piso despojado;
- Perillas grandotas en cajones y puertas;
- Gente grandota encaramada en sillas,
- Cosiendo pliegues y remendando roturas,
- Cada cual una colina que podría escalar,
- Y hablando puras tonterías todo el tiempo—
¡Ay de mí, Que pudiera ser Marinero en el mar del charco de lluvia, Escalador en el árbol de trébol, Y recién volver, un dormilón, Tarde en la noche a la cama.