Supongo que recuerdas
Cómo el sol de agosto se alzó, Y cómo su rostro despertó Con trinos y cancioncillas A todas las jaulas que había puestas Por la finca.
En la tierna luz matutina Todo en torno yacía extraño y brillante Y quieto y dulce, Y las palomas grises sin miedo Hacían su paseo matutino Por la calle.