En sueños, infeliz, te veo estar Como antaño ya: Las señas que no he de recordar Ya no sirven más.
Ya no el fulgor del alba, ya no el brillo, consagra y ama.
Fría golpea la luz del tiempo en tu rostro y muestra tus lágrimas.
Vino y se fue.
Por ventura lloraste un rato Y luego olvidaste.
¡Ay de mí!, mas él que te dejó con una sonrisa No te olvida.