No sé cómo sea para ti— amo el principio y el fin, el campo entero del presente, el fluir entero del ayer.
Ni tú ni yo habremos de cambiar Una tilde de las cosas que son— Ni un guijarro en nuestro camino—ni una estrella En todo nuestro cielo celeste.
Nuestras vidas, y cada día y hora, Una sola sinfonía parecen: Un solo camino, un solo jardín—cada flor Y cada zarza queridas.