Aquí yace Erotión, a quien con seis años arrebató el Destino.
Forastero (cuando yo también esté frío, ¿quién me sucederá en mi campo rústico?), ¡rinde honores anuales a este pequeño espíritu!
Brillante sea tu hogar, sanos tus niños, suplico, y esta, en tu verde granja, la única tumba.