Alguna canción que unte aceite Al músculo cansado y fuerte, Y para la diaria faena aliente, O, leída doquiera, Endulce al labrador que la tierra siente Su pan de cada era.
Tales canciones en mis horas febriles sueño (Alto pensamiento) en vez de brillo de armadura o cantos de guerrero rollo tras rollo para cargar los estantes— Canciones con un dejo de palabras, que parecen cantarse a sí mismas.