miraban hacia el bosque. Como cuando el sofocante panadero, de noche, cuando la ciudad está muerta, solo en la tina de labor pisa y amasa el pan; así en el calor, y el tufo, y el roce de mujer y hombre, el desnudo espíritu del mal amasaba los corazones del clan.
Now cold was at many a heart, and shaking in many a seat; For there were the empty baskets, but who was to furnish the meat?
For here was the nation assembled, and there were the ovens anigh, And out of a thousand singers nine were numbered to die.
Hasta que, de repente, un golpe, una maza en el aire, un grito, Y, herida en el borde de la muchedumbre, cayó la primera de las víctimas. El terror y el júbilo horrible dividieron al clan acobardado, Terror de lo que habría de seguir, júbilo por una dieta de carne humana. El frenesí apresuró el canto, el frenesí hizo repiquetear los tambores; Los nobles, alto en la