Las viejas Quimeras, viejas recetas para hacer una "tierra feliz", las viejas creencias políticas nadaron muy cerca de mi mano.
Los grandes mitos comunistas en un estado de gracia intermedio, bastante muertos, pero sin irse aún al Infierno, y caminando por un tiempo,
Bien muerto, y con trazas de estarlo, y sin embargo
- Anhelante por mostrar
- Las falsificaciones del Contrato Social
- De Chatterton—Rousseau—
A cientos de estos probé, ¡Y a cientos más después, Ajusté las Teorías Sociales Como quien se ajusta el sombrero!
Muchos fuegos fatuos me atrajeron, muchas estrellas alcancé, las alcancé y las tomé y ¡he aquí — el cabo de un puro!
A lo largo del sofocante y caluroso día el sudor corrió por mi frente, las llanuras silenciosas escucharon mis lejanos golpes que ahora han enmudecido.
De aquí para allá, ya arriba, ya abajo, asesté no pocos golpes.
¡Ay! bajo mi cansado brazo la maleza parecía crecer.
Acepto la lección, me seco la frente y dejo mi hacha a un lado, y, dolorosamente cansado, me voy a casa en el apacible atardecer.