Puesto que he jurado vivir mi vida, Y no conservar un corazón tranquilo, Algunos hombres pueden sentarse y beber aparte— Yo porto un estandarte en la lucha.
Algunos toman por esposa el grato sosiego— Yo paso el día a tercia y carta; Pues juré vivir mi vida Y no conservar el alma liviana.
Sigo alegre al pito, Dejo a la sabiduría inclinada sobre un mapa Y a la prudencia vociferando en el mercado, Y desafió a la desgracia hasta el cuchillo, Ya que he jurado vivir mi vida.