Descansó junto al Arroyo Roto, Bebió del Pozo Cansado, Se fue más allá de mi mirada persistente, ¡Ay, a dónde nadie lo puede decir!
Llegó, se fue.
En otras tierras, Quizá en más bellos cielos, Sus manos a otras manos se estrecharán, Sus ojos a otros ojos.
Ella se fue.
En la ruidosa ciudad, ¿también ella recordará? ¿Recordará los ojos castaños como yo recuerdo los azules?