Soy un jorobado, de rostro cetrino, —una visión aborrecible de ver— lo único que los demás hombres pueden hacer es pasar de largo y dejarme en paz.
Soy una mujer—tengo el pelo blanco— fui la hija de un borracho;
La champaña baila en mi cabeza— tropiezo al pasar.
Soy un hombre que Dios hizo al principio, Y maestros intentaron dañar; Toma, jorobado, mi mano amiga— Buena mujer, tómame del brazo.