No tomes mi mano como mía sola— No confías en mí— Sostengo la mano de hombres más grandes Demasiado adelante para ver.
No me sigas, que yo tan solo sigo, con la cabeza gacha, las huellas de aquellos nuestros grandes predecesores, a quienes envuelven las tinieblas.
No puedo guiar a quienes siguen—Yo, Que aprendo, enmudezco para enseñar; Tan solo puedo señalar las metas A las que hombres más grandes llegarán.