Lo que el hombre ha de aprender y hacer, de lo justo o injusto, falso o verdadero, mientras, como un patrón, marca su rumbo a través de veianueve años mezclados, medio mal concebidos y medio olvidados, tanto sé y tanto no practico.
Viejo es el saber de la sabiduría, vieja La prudencia de los sabios y audaces:
- Cerrar los oídos, refrenar la lengua,
- Mantener joven el espíritu nostálgico;
- Obrar el bien, decir la verdad,
- Y ser bondadoso hagas lo que hagas.
Así nosotros por la escena moderna seguimos a los sabios de cada era; y, como crecen robles y corren ríos sin cambiar bajo el sol que no ha sufrido cambios, así la eterna marcha del hombre avanza según un plan eterno.