El paralelo
Aquí todo es soleado, y cuando la gaviota errabunda roza el verde llano del césped, su ala despétala rosas; aquí la casa está hecha de ladrillo amasado y el pino montés plumoso, arcilla tal como modelan los artistas y madera tal como el pilluelo trepador de árboles quiebra.
Pero allí eterno granito tallado de la isla viva y ensamblado con hierro bruto, levanta una torre que desde sus húmedos cimientos hasta su corona de vidrio reluciente, se alza, en el azote de los vientos, inmóvil, inmortal, eminente.