Levantada con el sol, surgió la brisa, por el maíz parlante ella camina, y suavemente susurra a lo largo y ancho por todo el sonoro campo.
Por toda la tierra su cuento relata;
hila, sacude y arrebata a las cometas, nubes, aspas de molino y a los árboles todos del camino.
Dios nos llama, y el día se apresta Con un aire ágil, gracioso y de fiesta: Y de Penzance a Maidenhead anoche los caminos regó Su Merced.
Dios nos llama de la deshonrosa comodidad,
- Adelante y a viajar con la brisa
- Mientras, rauda y cantarina, suave y fuerte
- Galopa junto a los campos.