Como marinos en alta mar Con canto y danza descubren En la brisa matutina Un islote en el cielo:
En la árida Arabia, Como sobre la llanura de arena Los camellos jadeantes claman Por oler la inminente lluvia.
Pues cuanto bajo el cielo se rige por ley tal, y en vano anhela el suelo lo raro y lo leal;
Así hoy, con paso igual, el bardo y el impresor, en Davos sin gran portal, buscan su mísero honor.