¿Acaso ansías ser libre? No lo creo; mas si lo anhelas, presta atención a este simple consejo:
Cuando estés muy contento Serás libre cuando puedas cenar en casa y beber un vino ligero de los campos de Roma; cuando puedas ver inmóvil el plato de tu vecino, y llevar mi desgastada toga en la plaza; cuando hayas aprendido a amar una pequeña morada, y a no elegir una amante a la moda:
Cuando así contenido y enfrenado estés, entonces, Máximo, entonces por fin serás libre.