Más rápido que hadas, más rápido que brujas, puentes y casas, setos y zanjas; Y embistiendo cual tropas en una batalla, por todos los prados los caballos y el ganado:
Todas las vistas del monte y el llano vuelan tan densas como lluvia inclemente; Y una y otra vez, en un abrir y cerrar de ojos, pintadas estaciones silban al pasar.
He aquí a un niño que trepa y gatea, Él solito y juntando zarzas;
Aquí hay un vagabundo que está de pie y contempla;
¡Y allí está el prado para ensartar las margaritas!
Aquí hay un carro desbocado en el camino Tambaleándose con hombre y carga;
Y aquí hay un molino, y allá hay un río: ¡Cada uno un vistazo y se van para siempre!