No temas, querido amigo, sino vive tus días con libertad Aunque vidas menores sufran. Tal soy yo, Una vida menor, que lo que es suyo de cielo Con gusto te daría, y lo que es suyo de alabanza.
Camina, sin zozobra, por los soleados senderos. Nosotros, que hemos tocado tus vestiduras, quedamos sanados De todos los cancros egoístas del alma del hombre, Y querríamos verte feliz, querido, o morir.
Por tanto sé valiente, y por tanto, querido, sé libre; Prueba todas las cosas resueltamente, hasta que lo mejor, De entre todos los menores bienes, encuentres; Y nosotros, que hemos aprendido la grandeza de ti, nosotros, Tus amantes, con una mente quieta y contenta, Te vemos bien anclado en algún puerto de reposo.