Venid a mí, los que trabajáis; yo daré descanso a vuestros espíritus; Aquí apartados en la quietud estelar os daré descanso.
Venid a mí, los cargados, manchados de pecado y oprimidos por las penas, Para ser muy pronto, en las quietas mansiones de vuestro padre, un huésped bienvenido.
Mas una hora soportáis vuestra prueba, pecáis y sufrís, sangráis y morís; Mas una hora trabajáis y combatís aquí a la luz inspiradora del día. Ved los pies de vuestro libertador; he aquí, la hora de la libertad se acerca.