¡He aquí! En tus francos ojos leo El fausto faro que habrá de guiar, Tras larga travesía en hondo mar, A quietos puertos de junio y su recreo.
Tu voz canta cual pájaro de tierra adentro Oído por primera vez por el marinero hastiado del mar; Y como camino al abrigo de la mar de la vida Tu honesto corazón es para mí.