Por soleado mercado y calle Dondequiera que voy mi tambor toco, Y dondequiera que voy con mi casaca roja Las cintas ondean alrededor de mi cabeza.
Busco reclutas para futuras guerras— Para guerras sin matanza toco el tambor, Y el chelín que doy a cada nuevo aliado Es esperanza para vivir y valor para morir.
Sé que nuevos reclutas vendrán Dondequiera que toque el resonante tambor, Hasta que el rugido de la marcha por campo y ciudad derrumbe los tambaleantes Dagones.
Pues sin rumbo fijo era como ellos y vagaba ocioso de día en día; mas siempre que oía llegar a los reclutas, lo dejé todo por seguir al tambor.