Me desperté antes del alba, fui feliz todo el día, jamás dije una mala palabra, sino que sonreí y jugué con alegría.
Y ahora al fin el sol se oculta tras el bosque,
Y soy muy feliz, pues sé que me he portado bien.
Mi cama espera fresca y fría, con lino suave y fiel,
y debo irme ya a dormir, sin olvidarme de él.
Sé que, hasta que mañana vea al sol salir,
ningún feo sueño asustará mi mente, ni ninguna fea visión mis ojos,
Pero que el sueño me retenga fuerte hasta que despierte en el alba, Y escuche a los tordos cantar en las lilas alrededor del césped.