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nydus/The Great GatsbyPublic
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V

negativa de estos le quitó las ganas de Fundar una Dinastía⁠— decayó de inmediato. Sus hijos vendieron la casa con la corona negra todavía en la puerta. Los estadounidenses, aunque dispuestos, e incluso deseosos, de ser siervos, siempre se han mostrado obstinados respecto a ser campesinos.

Al cabo de media hora el sol volvió a brillar, y el automóvil del verdulero dobló por la entrada de Gatsby con la materia prima para la cena de sus sirvientes; estaba seguro de que él no probaría bocado. Una criada comenzó a abrir las ventanas de la planta alta de la casa, apareció un instante en cada una y, asomándose desde el gran ventanal central, escupió de manera meditabunda hacia el jardín. Ya era hora de que regresara. Mientras la lluvia continuó, había parecido el murmullo de sus voces, que se elevaban y crecían un poco de vez en cuando con ráfagas de emoción. Pero en el nuevo silencio sentí que el silencio también había caído dentro de la casa.

Entré⁠—tras hacer todo el ruido posible en la cocina, sin llegar a volcar la cocina económica⁠—, pero dudo que hayan oído el menor sonido. Estaban sentados en los dos extremos del sofá, mirándose el uno al otro como si se hubiera hecho una pregunta, o estuviera en el aire, y todo rastro de incomodidad había desaparecido. El rostro de Daisy

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