con más gravedad que de costumbre, y con más sentimiento del que solía permitirse, respondió: > «Esto no es muy amable por parte de ustedes dos. Se tienen el uno al otro y todos estos bosques para pasear, tan llenos de cosas hermosas; y la pobre Charlotte solo tiene el agua cortada y fontaneros. Son jóvenes, queridos, y por muy inteligentes que sean los jóvenes, y por muchos libros que lean, nunca adivinarán lo que se siente al
Cecil desmenuzó su pan.
—Tengo que decir que la prima Charlotte fue muy amable conmigo aquel año que pasé en bicicleta —intervino Freddy—. Me dio las gracias por ir hasta que me sentí como un idiota, y se des VIVIO por conseguir que me cocieran un huevo para merendar justo en su punto.