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nydus/A Room With a ViewPublic
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VI. El reverendo Arthur Beebe, el reverendo Cuthbert Eager, el señor Emerson, el señor George Emerson, la señorita Eleanor Lavish, la señorita C

Ahora el señor Eager y la señorita Lavish empezaron a hablar el uno en contra del otro sobre el tema de Alessio Baldovinetti. ¿Era una causa del Renacimiento o era una de sus manifestaciones?

El otro carruaje se quedó atrás. A medida que el ritmo aumentaba al galope, la gran forma adormecida del señor Emerson era arrojada contra el capellán con la regularidad de una máquina.

—¡Piano! ¡piano! —dijo, con una mirada de mártir hacia Lucy.

Un nuevo bandazo le hizo volverse irritado en su asiento. Faetón, que desde hacía un rato venía procurando besar a Perséfone, acababa de conseguirlo.

Se armó entonces una pequeña escena que, como diría la señorita Bartlett más tarde, fue de lo más desagradable. Detuvieron a los caballos, se ordenó a los enamorados que se desenredaran, el muchacho iba a perder su pourboire y la chica tenía que bajarse inmediatamente.

—Es mi hermana —dijo él, volviéndose hacia ellos con ojos pidueños.

El señor Eager se tomó la molestia de decirle que era un mentiroso.

Phaethon hung down his head, not at the matter of the accusation, but at its manner.

At this point Mr. Emerson, whom the shock of stopping had awoke, declared that the lovers must on no account be separated, and patted them on the back to signify his approval. And Miss Lavish, though unwilling to ally him, felt bound to support the cause of Bohemianism.

—Ciertamente los dejaría en paz —exclamó—. Pero me atrevo a decir que recibiré muy poco apoyo. Siempre he desafiado las convenciones durante toda mi vida. Esto es lo que yo llamo una aventura.

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