«Son sus herramientas», dijo
—Los traje yo —dijo Darl—. Los conseguí.
Intentó hablar de nuevo; ella se inclinó. —Quiere verlas —dijo.
Así que Darl las entró donde él pudiera verlas. Las metieron bajo el costado de la cama, donde él pudiera alcanzar con la mano y tocarlas cuando se sintiera mejor.
A la mañana siguiente Anse tomó ese caballo y se fue a caballo hasta el recodo a ver a Snopes. Él y Jewel se quedaron en el corral hablando un rato, luego Anse montó en el caballo y se alejó. Supongo que esa fue la primera vez que Jewel dejó que nadie montara ese caballo, y hasta que Anse volvió anduvo por ahí con ese aire hinchado, mirando el camino como si estuviera a punto de salir tras Anse para recuperar el caballo.
Hacia las nueve empezó a hacer calor. Fue entonces cuando vi el primer zopilote. A causa