Ha vuelto a los caballetes, encorvado de nuevo bajo el débil fulgor del farol mientras recoge sus herramientas y las limpia cuidadosamente con un trapo y las mete en la caja con su correa de cuero para colgarla al hombro. Luego toma la caja, el farol y el impermeable y regresa a la casa, subiendo los escalones para recortarse en un tenue silueta contra el poniente que clarea.
En un cuarto extraño debes vaciarte para el sueño.
Y antes de que te vacíes para el sueño, qué eres. Y cuando te estás vaciando para el sueño, no eres. Y cuando estás lleno de sueño, nunca fuiste.
No sé lo que soy. No sé si soy o no soy.
Jewel sabe que es, porque no sabe que no sabe si es o no es. No puede vaciarse para el sueño porque no es lo que es y es lo que no es.
Más allá del muro sin lámpara puedo oír la lluvia dando forma al carro que es nuestro, la carga que ya no es de aquellos que lo talaron y serraron ni tampoco de aquellos que lo compraron y que tampoco es nuestra, aun estando sobre nuestro carro, ya que solo el viento y la lluvia se lo configuran tan solo a Jewel y a mí, que no estamos dormidos.
Y como el sueño es es-no-es y la lluvia y el viento son era , no es. Sin embargo, el carro es , porque cuando el carro sea era , Addie Bundren no será. Y Jewel es , así que Addie Bundren debe ser. Y entonces yo debo ser, o no podría vaciarme para el sueño en un cuarto extraño. Y por lo tanto si aún no estoy vaciado, soy es .
¡Cuántas veces me habré tendido bajo la lluvia en un tejado extraño, pensando en mi hogar!