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nydus/As I Lay DyingPublic
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Efectivo

A veces pienso que si un hombre trabajador pudiera ver el trabajo tan lejos en el futuro como un vago puede ver la vagancia. Así que se detuvo ahí como si lo supiera, frente a esa casita nueva, de donde venía la música. Esperamos allí, oyéndola. Creo que le habría podido regatear a Suratt hasta cinco dólares por aquel de los suyos. Es algo reconfortante, la música. “Tal vez tengan una aquí”, dice papá.

—Quieres que vaya Jewel —dice Darl—, o te parece mejor que vaya yo?

—Creo que será mejor que lo haga —dice papá. Bajó y subió por el sendero rodeando la casa hacia la parte de atrás. La música se detuvo, y luego volvió a empezar.

—Ya lo conseguirá también —dijo Darl.

—Ay —dije—. Era justo como si lo supiera, como si pudiera ver a través de las paredes y adivinar los próximos diez minutos.

Solo que pasaron más de diez minutos. La música paró y no volvió a empezar en un buen rato, en el que ella y papá estuvieron hablando atrás. Esperamos en el carretón.

—Me dejaste que te llevara a lo de Peabody —dijo Darl.

—No —dije—. La meteremos bajo tierra.

—Si es que alguna vez regresa —dijo Jewel.

Empezó a maldecir. Hizo el amago de bajarse del carro.

—Me voy —dijo.

Entonces vimos que papá regresaba. Traía dos palas, rodeando la casa. Las dejó en el carro y se subió y seguimos adelante.

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