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nydus/As I Lay DyingPublic
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Table of Contents

Darl

—Aquí hay un lugar —dice papá—. Detiene a los mulos y se queda mirando la casa—. Podríamos conseguir agua por allá.

—Está bien —digo—. Tendrás que pedirles prestado un cubo, Dewey Dell.

—Dios sabe —dice papá—. No quisiera deberle nada a nadie, Dios sabe.

“Si ves una lata de buen tamaño, a lo mejor la traes”, digo.

Dewey Dell baja del carro cargando el paquete. “Tuviste más problemas de los que esperabas para vender esos pasteles en Mottson”, digo.

Cómo se deshilachan nuestras vidas en el sin-viento, sin-ruido, los gestos cansados que repiten cansadamente: ecos de viejos apremios sin-mano en sin-cuerdas: al atardecer caemos en actitudes furiosas, gestos muertos de muñecos.

Cash se rompió una pierna y ahora se le sale el aserrín. Se está desangrando Cash.

«No le debo nada a nadie», dice papá. «Dios sabe que es así».

—Pues ve a buscar un poco de agua tú mismo —digo—. Podemos usar el sombrero de Cash.

Cuando Dewey Dell regresa, el hombre viene con ella. Luego él se detiene y ella sigue adelante y él se queda allí y al cabo de un rato vuelve a la casa y se para en el porche, mirándonos.

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